Fin del verano, de Chika Sagawa

Temo que los tentáculos de la oscuridad me destruyan por completo. Con una fuerza invisible, sus aspas deformes derriten mi corazón a medio congelar, o sencillamente en algún punto me abandonan sin prometer nada.


-Caminata nocturna


Hasta hace un par de años, y me atrevo a decir meses, poco sabíamos de Chika Sagawa. Quizá los más afortunados habían tenido la oportunidad de leerla en las traducciones al inglés realizadas por galardonada poeta y traductora Sawako Nakayasu, que con su antología The Collected Poems of Sagawa Chika le dio a Occidente la oportunidad de conocer una joya del intrincado mundo de la poesía avant-garde japonesa. Otros, en cambio, tuvimos que esperar un poco más para descubrir en nuestro idioma a una poeta que en su corta, pero prolífica carrera artística dejó una marca que resistió al olvido impuesto por el nacionalismo japonés, por sus pares y hasta el de su propio género.




De Hokkaido a la eternidad

Bajo una fila de árboles

Una niña alza su mano verde.

-1.2.3.4.5


Chika Sagawa (左川ちか) nació en Yoichi, subprefectura de Shiribeshi, Hokkaido, al extremo norte de Japón. En la actualidad, Yoichi es conocida tener uno de los mejores whiskeys del mundo. Sin embargo, en el tiempo en que creció Chika o Kawasaki Ai, su nombre de nacimiento, la ciudad era famosa por ser la primera localidad del país en cultivar manzanas, por lo tanto, no es de extrañar que la familia de Chika fuera propietaria de terrenos en donde cultivaban esta fruta. Chika tuvo una salud frágil desde temprana edad, no conoció a su padre y gran parte de su vida nadó contra la corriente frente a los deseos de su familia. Su espíritu libre, artístico y extremadamente agudo, la llevó a viajar a Tokio a los diecisiete años, siguiendo los pasos de su hermano mayor –quien fue su principal apoyo tanto en el ámbito profesional como personal–, pero también los de su amigo Ito Sei, con quien tuvo una corta relación sentimental. Sería precisamente él quien años más tarde editaría de forma anónima la colección de poemas titulado Sagawa Chika Shinshu (Poemario de Sagawa Chika), a once meses del fallecimiento de la poeta.


Chika ya poseía licencia para enseñar inglés cuando se trasladó a la capital, por lo que le fue relativamente fácil entrar en los círculos literarios que estaban siendo influenciados por Occidente. Fue una de las primeras traductoras de Virginia Woolf y James Joyce, sin embargo, también su círculo buscaba inspiración en el arte francés. De hecho, su seudónimo “Sagawa” (sa 左 izquierdo, gawa 川 río) alude a las artistas parisinas precursoras de la revolución sexual y cultural en los años 20 que solían juntarse al lado izquierdo del río Sena.


Tal como varios poetas avant-garde de su época, Chika experimentó tanto en lo estilístico como en lo conceptual. Abandonó la métrica rígida de la poesía tradicional japonesa (waka) para aventurarse en el verso libre y en temas que no solían ser abarcados por las mujeres escritoras de su tiempo. No obstante, la manzana nunca cae lejos del árbol. Pese a la libertad creativa de Chika y a lo enigmático que resulta su obra, los poemas recogidos en Fin del verano (2020), bajo el sello de Abducción Editorial, irremediablemente nos llevan a pasear a los inviernos largos y fríos de Hokkaido, a su infancia entre los manzanos, a la naturaleza indómita del norte de Japón. Su predilección por la nieve en varios de sus poemas no es al azar; no por nada es el elemento de la naturaleza con el que se familiarizó gran parte de su vida.


Las creencias anticuadas de la gente

se amontonan alrededor de sus casas.

Ya pálidas, como lápidas.

Frescas en verano, tibias en invierno.

Por un instante creí que había brotado una flor

Pero solo era un poco de nieve vieja.

-Puerta de nieve


Pese al espíritu resuelto que podemos percibir al leer su biografía, Chika tuvo una salud delicada desde niña. La relación con su propio cuerpo fue tortuosa hasta el último día de su vida de sus 24 años, cuando el cáncer estomacal que la aquejaba por meses arremetió el 7 de enero de 1936. Y aunque a ratos sus versos son luminosos y etéreos, el peso de lo finito, la descomposición y, por supuesto, la muerte, son temas recurrentes a lo largo de sus creaciones.

La obra de Chika tuvo que sortear el nacionalismo exacerbado del imperio nipón que recomendaba retomar las formas tradicionales del poema japonés, también la indiferencia de sus pares literatos e, irónicamente, sufrió el poco reconocimiento como poeta japonesa por parte de movimientos feministas al escribir desde una perspectiva distinta a las poetas de su época que se caracterizaban por la retórica de la domesticidad, experiencia femenina y sexualidad. Por otro lado, ser única y resaltar en su estilo libre, nos ayuda a comprender por qué, luego de casi cien años, alguien finalmente se aventuró a traducir sus poemas para el mundo occidental. Y la historia de cómo ocurrió no deja de ser curiosa. Un buen día, Sawako Nakayasu, poeta y traductora radicada en EEUU, le llamó la atención encontrar el nombre de una mujer en una lista de poetas vanguardistas en un libro sobre el artista experimental Kitasono Katsue. Al seguir su investigación se dio cuenta de que los libros de Chika Sagawa estaban descatalogados; solo cuando descubrió un blog de una adolescente que transcribió todos los poemas de Chika (en japonés) comprendió la genialidad de esta desconocida mujer poeta. Sawako Nakayasu se convirtió en traductora a partir de esta búsqueda que la llevó a Japón a buscar material sobre poetas modernos. Al mismo tiempo cumplió, quizás, uno de los deseos más recónditos que anhelamos los traductores y amantes de las letras japonesas: ir a la librería más grande de Tokio, perderse entre las hileras de estantes llenas de libros, buscar autores desconocidos –esas joyas perdidas en el tiempo– y lograr publicar una traducción inédita. Tras ello, Sawako recibió el premio Pen Award en 2016 por su maestría en traducir los poemas de Chika al inglés.


En la cárcel se piensa más sobre un sueño que sobre la vida,

intentando alcanzar el mundo exterior, que es como el reverso

de un bordado, me vuelvo una polilla que choca contra

la ventana.

Si solo por un día el largo tentáculo de la muerte soltara la mano,

el milagro nos haría saltar de alegría.


-Las barbas de la muerte



Fin del verano de Abducción editorial presenta por primera vez en español sesenta y seis poemas escogidos de Chika Sagawa en una edición bellísimamente pensada que incluye además los versos en su idioma original. Y si bien hay algunos fragmentos en la traducción al español (basada en la versión de Sawako Nakayasu) en donde la esencia de Chika a ratos se diluye, no impide la posibilidad de conocer el mundo interior de esta poeta japonesa vanguardista, abundante en imágenes y sensaciones. Porque así es como hay que disponerse a leer la obra de Chika, como si cada poema o verso fuera una fotografía o una pintura, a veces difusa, a veces nítida, que logra jugar con nuestro foco de atención con gracia y gran delicadeza.


Se respira el espíritu libre y único del Japón en cada uno de los versos de Chika Sagawa. La delgada línea entre lo tradicional y lo moderno de una época especialmente convulsa reposa en sus versos influenciados por Occidente, pero con la fragancia propia de un Japón de contrastes. Chika fue una mujer adelantada a su época, que desobedeció a su familia en más de una ocasión para ir en pos de sus anhelos. Una poeta culta, sensible y perspicaz que, pese a no librarse de la cárcel que le infligió su cuerpo, acarició la libertad infinita gracias a la inmensidad de su talento artístico.



No, Chika, los tentáculos de la oscuridad no pudieron destruirte.


 

Contraportada:


Fin del verano es una selección de poemas de la poeta japonesa Chika Sagawa, que vivió a principios del siglo XX y fue una de las primeras en dejar las formas de escritura tradicionales de su país para pasar al verso libre, además de experimentar con el dadaísmo y el surrealismo, recién llegados de Occidente. En ellos se aleja de las temáticas recurrentes en sus congéneres de la época, y retrata un país efervescente de cambios tecnológicos y culturales, en donde la contemplación del paisaje natural se funde con la velocidad del paisaje urbano.

Pese a su prematura muerte a los 24 años, fue una de las poetas más destacadas de su generación y su escritura sobrevivió al olvido que le impuso el nacionalismo del Japón beligerante previo al fin de la segunda guerra mundial, que vio con malos ojos su occidentalización y su imaginación, revolucionaria para su tiempo.


 

Ficha técnica:


Título: Fin del verano

Autora: Chika Sagawa

Traducción: Sebastián Gómez Matus

Ilustración: Javiera Vaccaro

N° de páginas: 164

Editorial: Abducción

Edición: 2020













 

Bibliografía:


"The Collected Poems of Chika Sagawa" de Chika Sagawa. Modern Library. Introducción disponible en el siguiente link.


"An interview with Sawako Nakayasu". Asymptote. Entrevista en inglés con la traductora Sawako Nakayasu en el siguiente link.


"Selected Translations of Sagawa Chika’s Poems" por Rina Kikuchi and Carol Hayes. Link del material académico en el siguiente link.

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